PARTE XXVI
1.
En el nombre de Al-lah, el
Clemente y Misericordioso.
2.
Ha Mim[1].
3.
La revelación de este Libro
procede de Al-lah, el Poderoso, el Sabio.
4.
No hemos creado los cielos y
la tierra, y todo lo que hay entre ellos, sino con la verdad, y para un plazo
fijado; mas los incrédulos se apartan de aquello de lo que han sido advertidos.
5.
Diles: “¿Sabéis qué es lo
que invocáis aparte de Al-lah? Mostradme lo que han creado en la tierra. ¿Acaso
han participado en la creación de los cielos? Traedme un Libro revelado
antes de éste o algún vestigio de conocimiento en apoyo vuestro, si
en verdad decís la verdad”.
6.
¿Quién está más extraviado
que los que, en lugar de Al-lah, imploran a quienes no les responderán hasta el
Día de la Resurrección, y ni siquiera prestan atención a su plegaria?
7.
Mas cuando los humanos sean
reunidos juntos, se harán enemigos suyos, y negarán su adoración.
8.
Cuando se les recitan Nuestros
Signos evidentes, los incrédulos dicen de la verdad cuando les llega: “Es
brujería manifiesta”.
9.
¿Acaso dicen: “Él lo ha
inventado?”. Diles: “Si yo lo hubiera inventado, no podríais servirme de nada
contra Al-lah. Él conoce mejor que nadie las conversaciones maliciosas a
que os dedicáis. Él basta como Testigo entre vosotros y yo. Pues Él es el Sumo
Indulgente, el Misericordioso”.
10.
Diles: “No soy ningún Mensajero
nuevo, ni sé lo que se hará conmigo o con vosotros en esta vida. No hago
más que seguir lo que me ha sido revelado, y no soy más que un simple Amonestador”.
11.
Diles: “Decidme; si esto procede
de Al-lah y no creéis en ello, y un testigo de entre los hijos de Israel da testimonio
de la aparición de uno como él, y creyó, pero vosotros sois demasiado
orgullosos, ¿qué será de vosotros?”. En verdad, Al-lah no guía a los
hombres que practican la injusticia.
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12.
Mas quienes no creen dicen
de los creyentes: “Si fuese algo bueno, no se nos habrían adelantado para
conseguirlo”. Y al no haber sido guiados por ello, dirán: “Esto es una mentira
antigua”.
13.
Y antes de él estuvo el
Libro de Moisés, guía y misericordia; y éste es un Libro en idioma árabe que
cumple las profecías anteriores, para amonestar a quienes obran mal; y
como buena nueva para quienes hacen el bien.
14.
En verdad, quienes dicen:
“Nuestro Señor es Al-lah” y luego permanecen perseverantes; ningún temor
caerá sobre ellos, ni serán afligidos.
15.
Éstos son los moradores del
Jardín. En él habitarán: una recompensa por lo que hicieron.
16.
Hemos ordenado al hombre que
sea bueno con sus padres. Su madre lo lleva con incomodidad y lo pare con
dolor. Su parto y lactancia dura treinta meses hasta que, cuando alcanza la
plena madurez, y cumple cuarenta años, dice: “Señor mío, concédeme el poder
para ser agradecido por el favor que me has concedido a mí y a mis padres y
para que practique el bien para complacerte. Haz que mi descendencia sea justa.
Yo vuelvo ciertamente a Ti y, en verdad, soy de quienes se someten a Tu
voluntad.
17.
Éstos son de quienes aceptamos
sus buenas obras y perdonamos sus malas acciones. Estarán entre los
moradores del Jardín, en cumplimiento de la verdadera promesa que se les
hizo.
18.
Pero hay quien dice a sus padres:
“¡Vergüenza para vosotros! ¿Me amenazáis con que naceré de nuevo, cuando
ya han desaparecido generaciones antes de mí?”. Y ambos invocan a Al-lah
pidiendo ayuda y le dicen: “¡Ay de ti! ¡Cree!, pues la promesa de Al-lah
es verdadera”. Pero responde: “Esto no es más que fábulas de los antiguos”.
19.
Son éstos contra quienes se
dictó la sentencia del castigo, junto con los grupos de Yinn y de hombres que les precedieron. En verdad, fueron
los perdedores.
20.
Y para todos hay grados de
medida según lo que hicieron, para que Al-lah les retribuya plenamente por
sus acciones; y no serán perjudicados.
21.
Mas en el día en que los
incrédulos sean llevados ante el Fuego, se les dirá: “Agotasteis
vuestras cosas buenas en la vida del mundo y disfrutasteis plenamente de
ellas. Ahora, en este día, seréis retribuidos con un castigo vergonzoso, porque
fuisteis arrogantes en la tierra sin justificación, y actuasteis con rebeldía”.
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22.
Mencionad al hermano de Ad,
cuando amonestó a su pueblo entre las dunas – aunque hubo amonestadores antes y
después de él – diciéndoles: “No adoréis sino a Al-lah. Temo para vosotros
el castigo de un gran día”.
23.
Dijeron: “¿Has venido para
apartarnos de nuestros dioses? Tráenos, pues, aquello con lo que nos amenazas,
si en verdad eres de los veraces”.
24.
Dijo: “Su
conocimiento corresponde sólo a Al-lah. Yo os transmito aquello con lo que se
me ha enviado, pero veo que sois un pueblo muy ignorante”.
25.
Entonces, cuando lo vieron
acercándose hacia sus valles como una nube, dijeron: “Es una nube que nos dará
la lluvia”. “No, no es sino lo que queríais apresurar: un viento que lleva un
severo castigo”.
26.
“Que destruirá todo por mandato
de su Señor”. Y así sucedió, hasta tal punto, que no quedó nada por ver,
excepto sus viviendas. Así retribuimos a los culpables.
27.
Los habíamos establecido en
lo que no os establecimos a vosotros; les dimos oídos, ojos y corazones. Mas
sus oídos, sus ojos y sus corazones no les sirvieron de nada puesto que negaron
los Signos de Al-lah; y aquello de lo que solían burlarse les rodeó.
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28.
Destruimos las ciudades que
os rodean; y variamos los Signos para que acudieran a Nosotros.
29.
¿Por qué, pues, no les ayudaron
aquellos que habían tomado por dioses, buscando Su cercanía a través
suyo? No, se les perdieron. Ese fue el resultado de su mentira y de
lo que tramaron.
30.
Acuérdate de cuando dirigimos hacia
ti un grupo de los Yinn que deseaba oír el Corán y,
cuando estaban presentes en su recitación, se dijeron mutuamente:
“Estad en silencio y escuchad” y, cuando terminó, volvieron a sus
gentes, advirtiéndoles.
31.
Dijeron: “¡Oh pueblo nuestro! Hemos oído un Libro que ha sido revelado
después de Moisés, que cumple todo lo que le precede; guía a la verdad y al
camino recto.
32.
“¡Oh
pueblo nuestro! Responded a quien os emplaza a Al-lah y creed en Él. Él os
perdonará vuestros pecados y os protegerá de un doloroso castigo.
33.
“Mas quien no responda al
Invitador a Al-lah, no podrá frustrar Su designio en la tierra ni tener protector
fuera de Él. Éstos están en un error evidente”.
34.
¿No han visto acaso que
Al-lah, que creó los cielos y la tierra y no se cansó con su creación, tiene el
poder de dar vida a los muertos? Sí, en verdad, Él tiene poder sobre todas las
cosas.
35.
En el día en que los incrédulos
sean llevados ante el Fuego, se les dirá: “¿No es ésta la verdad?”.
Ellos responderán: “Sí, por nuestro Señor”. Él dirá: “Probad, pues, el castigo,
por no haber creído”.
36.
Ten, pues, paciencia, como
lo tuvieron los Mensajeros dotados de fuerte decisión, y no te apresures
respecto a ellos. El día en que vean aquello con lo que se les amenaza, les
parecerá como si sólo hubiesen permanecido una hora de un día. Esta
advertencia ha sido comunicada; y nadie salvo los hombres desobedientes
serán destruidos.