1.
En el nombre de Al-lah, el
Clemente, el Misericordioso.
2.
Por los que se mueven sumergidos
y arrastran y empujan con el propósito de hundir,
3.
Y por los que se mueven
rápidamente a lo largo de territorios,
4.
Y por los que
recorren ágilmente largas distancias sobre la superficie de los océanos,
5.
Y por los que compiten entre
sí por la supremacía,
6.
Y por los que preparan
un plan y ejecutan bien su tarea.
7.
Esto sucederá en el día en que tiemble la
tierra temblorosa,
8.
Y le seguirá un segundo temblor,
9.
En ese día temblarán los
corazones,
10.
Con la mirada baja,
11.
Dirán: “¿Seremos realmente
devueltos a nuestro estado anterior?
12.
“¡Cómo! ¿Aunque seamos huesos
podridos?”.
13.
Dicen: “Entonces sería en verdad
un retorno desgraciado”.
14. Habrá sólo un único grito.
15.
Y ¡he aquí que todos
saldrán al exterior!
16.
¿Te ha llegado la historia
de Moisés?
17.
Cuando su Señor lo llamó en
el Valle Santo de Tuwa, diciéndole:
18.
“Ve al Faraón; se ha
rebelado”.
19.
“Y dile: “¿No te gustaría
ser purificado?
20.
“Pues yo te guiaré hasta tu
Señor para que puedas temerlo”.”
21.
De ese modo le mostró el
gran Signo,
22.
Mas él lo rechazó y
desobedeció.
23.
Entonces se apartó de
Moisés, luchando contra él.
24.
Reunió a su pueblo y
proclamó,
25.
Diciendo: “Yo soy vuestro Señor,
el más excelso”.
26.
En consecuencia Al-lah cayó
sobre él con el castigo del Más Allá y del mundo presente.
27.
En verdad, ahí hay una
lección para el que teme.
28.
¿Sois por ventura más
difíciles de crear que el cielo que Él edificó?
29.
Elevó su altura y lo hizo
perfecto.
30.
Él hizo su noche oscura, e
hizo surgir de la misma, la aurora;
31.
Y con ella la tierra, a la
que extendió.
32.
De ella produjo su agua y
sus pastos,
33.
E hizo firmes las montañas.
34.
Todo esto es una provisión para vosotros
y para vuestro ganado.
35.
Mas cuando llegue el gran desastre.
36.
El día en el que el hombre recuerde
todo aquello por lo que se ha esforzado,
37.
Y el Infierno se haga
manifiesto para quien tenga ojos para ver.
38.
Entonces, para quien se
rebele,
39.
Y elija la vida de este
mundo,
40.
El Fuego del Infierno será
ciertamente su morada.
41.
Mas para aquel que tema la
comparecencia ante su Señor y reprima de su alma los malos deseos,
42.
El Jardín será en verdad su
morada.
43.
Te preguntan respecto a la
Hora: “¿Cuándo vendrá?”.
44.
Mas ¿qué tienes tú que ver
con su mención?
45.
Su conocimiento último corresponde
a tu Señor.
46.
Tú no eres más que un Amonestador
para quien lo tema.
47.
En el día en que lo vean, se
sentirán como si no hubiesen vivido en el mundo más que una tarde o
una mañana de ésta.