RESUMEN DEL SERMÓN DEL VIERNES
Por el Jefe de la Comunidad Ahmadía del Islam
3 de Junio, 2005
(NOTA: El equipo de Alislam asume la plena responsabilidad de
cualquier error o información incorrecta de este resumen del Sermón del
Viernes)
EL
SACRIFICIO FINANCIERO
Hazur centró el tema de su sermón en el sacrificio financiero,
comenzando con los siguientes versículos del Sagrado Corán:
“Quienes emplean sus bienes
en la causa de Al-lah, y a continuación no hacen que lo empleado vaya seguido
de burlas o agravios, son los que tendrán la recompensa con su Señor, y no
tendrán temor ni se afligirán.” (Surah Al-Baqarah, 2: 263)
En este versículo Dios ha anunciado una gran recompensa a los que gastan
desinteresadamente en Su camino. Por un lado están aquellos que emplean sus
riquezas con el único propósito de ostentar o diseminar odios y disensiones,
especialmente contra los ahmadis, utilizando el nombre de Dios, y por otro,
están los ahmadis, que cuando realizan sacrificios lo hacen siguiendo los mandamientos
de Dios teniendo presente que es una bendición divina, y no un favor a un
determinado individuo o comunidad, y no lo hacen con la idea de perjudicar a
nadie, sino con la única intención de extender el mensaje de Dios, ayudar al
afligido y obtener el agrado de Dios. Entre ellos están quienes, aparte de
realizar sus pagos regulares de chanda,
ofrecen ingentes contribuciones de dinero e intentan pasar desapercibidos. Es a
esta gente a quienes Dios ha prometido una gran recompensa por sus sacrificios.
Esta gente tiene fe firme en la promesa de Dios anunciada en el Santo
Corán: “Los que emplean sus bienes en la
causa de Al-lah son semejantes a un grano de maíz que da siete espigas, y en
cada espiga hay cien granos. Y Al-lah lo multiplica aún más para quien Le place;
y Al-lah es Magnánimo, Omnisciente” (2 262) “Y cualquier riqueza que empleéis es para vosotros mismos; mientras
gastéis únicamente para conseguir la gracia de Al-lah. Y cualquier riqueza que
empleéis se os devolverá íntegra y no sufriréis perjuicio alguno.” (2:273).
Cada persona posee distintas capacidades, mas dentro de su esfera, cada áhmadi
debe realizar sacrificios financieros. El concepto de sacrificio exige que cada
persona, renunciando a sus propias necesidades y deseos, ofrezca sus servicios
y riquezas para cubrir las necesidades de la Comunidad.
El Santo Profeta (p.b.D-) dijo a este respecto: “La mejor caridad en el camino de Dios es que ofrezcas caridad en unl
momento en que disfrutes de buena salud, necesites dinero y tengas ambiciones,
y cuando temas la pobreza y desees bienestar. Entonces no te demores en
entregar en caridad, pues cuando llegue tu última hora, tu dinero ya no te
pertenecerá”. También dijo: “Libraos
del tormento del fuego ofreciendo caridad, aunque sea ofreciendo la mitad de un
dátil”. De esta forma estaremos protegidos de la codicia del mundo y de la
carrera por la codicia mundana. El Santo
Profeta (p.b.D.) también nos ha amonestado a librarnos de la mezquinad indicando
que es la mezquindad la que ha destruido a las naciones anteriores. Según otra
tradición, el Santo Profeta (p.b.D. dijo: “No
hay que envidiar a nadie excepto a dos personas. Aquél a quien Dios ha otorgado
riquezas y las emplea en su camino, y aquella persona a quien Dios ha concedido
inteligencia, conocimiento y sabiduría y aconseja y enseña a los demás con su
conocimiento.”
Como todos sabemos, éste es el último mes del vigente año financiero
de la Comunidad. En este sentido, aunque tengo plena convicción de que se recaudará
el total del importe previsto, considero necesario aconsejar y amonestar a los
miembros de la Comunidad que aún no han pagado su contribución obligatoria que
procedan a hacerlo para que no se acumulen deudas. El Mesías Prometido dice a
este respecto:
“Quienes prefieran hacer
contribuciones mensuales de acuerdo con su capacidad económica, pueden hacerlo
con perfecta regularidad. Deberán considerar el pago regular de esta donación
como una obligación esencial y una deuda que ha de ser saldada. Deberán
estipular esta suma solamente por Dios, y nunca cometerán el fallo de
subestimar este compromiso. Quienes opten por la entrega de un solo pago podrán
hacerlo, pero hay que tener presente que para el desarrollo ininterrumpido de
este proyecto, un grupo de gente devota deberá asumir la obligación de pagar
cómodos pagos regulares mensuales, salvo que se vean impedidos por
circunstancias imprevistas. Quien haya sido agraciado por Dios con medios
suficientes y sienta un deseo vehemente libre de prejuicios, puede sin duda
contribuir con una donación adicional a este pago mensual. También dice: “Aunque sé
perfectamente que consideráis un honor la aceptación de cuanto diga y nunca
dudaréis en hacer todo lo que esté en vuestras manos, aún así dudo en fijar por
mi cuenta una cantidad obligatoria específica para este servicio, para que
vuestros servicios no sean prestados como resultado de mis directrices, sino
voluntariamente”.
Por lo tanto, todos los ahmadis deben contribuir
regularmente, con la cantidad que se estableció inicialmente, es decir, con 1/16 parte de sus
ganancias. Quien no disponga de medios suficientes, podrá, de acuerdo con las
instrucciones del Mesías Prometido quedar exento del pago de esta cantidad,
pidiendo autorización al Jalifa. Sin embargo, debe tener en cuenta que Dios
conoce las posibilidades de cada uno. Por otra parte, el plazo de seis meses
establecido por la Comunidad se aplica a los granjeros o aquellos negociantes
que no reciben beneficios regulares. Sin embargo, los empleados y comerciantes
que reciben pagos mensuales deberán pagar cada mes.
Ahora quiero dirigir la atención de la Comunidad
hacia algunos proyectos de la Comunidad. Uno es el Maryam Shadi Fund, iniciado por Jalifatul Masih IV con el propósito
de ayudar a las jóvenes con escasos medios en los gastos de su boda. En este
sentido, amonesto a las familias de los hijos varones que adopten el taqwa y se abstengan de hacer demandas injustas
a la familia de las jóvenes a la hora de contraer matrimonio. Si algunas familias pudientes, en lugar de invertir ingentes
sumas de dinero en sus ceremonias matrimoniales reservaran incluso una pequeña
cantidad de ese dinero para este proyecto, contribuirán a la alegría de muchas
familias pobres y obtendrán el agrado de Dios.
En segundo lugar, quiero hacer referencia a la
construcción de la nueva mezquita en España. Con la gracia de Dios, los
miembros de la comunidad han ofrecido generosas contribuciones para este proyecto. Aunque ya se ha recibido el pago de
la mayoría de los que se comprometieron a ayudar económicamente en este sentido,
aún queda una notable suma por pagar. Tenemos prevista la compra de un terreno,
a unos 15 kilómetros de Valencia, al lado de una autopista principal, con un
centro edificado que puede utilizarse como residencia. A su lado se encuentra
otro terreno, que, de adquirirse, sumarian un total de 5000 metros cuadrados,
es decir, un acre aproximadamente. Dios quiera que la compra del terreno se
materialice pronto para que se pueda iniciar la construcción de la mezquita lo
antes posible. En este sentido, quienes se hayan comprometido a contribuir económicamente,
deben cumplir su promesa, sin posponer los pagos obligatorios.
A la Comunidad de Alemania debo indicar que aceleren
la tarea de construcción de las cien mezquitas que se han comprometido a
construir, pues su ritmo es muy lento.
Por último quiero llamar la atención de los miembros
de la Comunidad, especialmente a los médicos, hacia el proyecto del “Instituto Taher
de Cardiología” que se está desarrollando en Rabwah. El centro es un edificio
de seis pisos que está a punto de completarse. Me dirijo especialmente a los
médicos de USA, Europa y a los médicos pakistaníes para que ofrezcan donaciones
monetarias para la culminación de este proyecto, pues siendo los “ajerin” (los últimos) y tenemos que estar a la altura de los “awwalin” (los primeros), siguiendo el
ejemplo de los sacrificios financieros que éstos ofrecieron en la época del
Santo Profeta (p.b.D.).
Algunos médicos ya se han consagrado para prestar
sus servicios en este Instituto. Un médico americano, en concreto, ha
consagrado su vida para trabajar en el mismo y llegará pronto a Rabwah. Este
proyecto se desarrollará bajo la supervisión del Dr. Nuri, y tras su
finalización, también me dirigiré a los demás especialistas para que presten
servicios temporales en el Instituto Taher de Cardiología..
El Mesías Prometido dice que no se puede amar a Dios
y al dinero al mismo tiempo. Dice: Afortunado
es quien ama a Dios, y quien gasta en su camino, pues Dios bendecirá especialmente
sus riquezas. Mas quien ama a sus riquezas y no ama a Dios como debe ser amado,
las perderá. No penséis que las riquezas provienen de vuestro esfuerzo, sino de
parte de Dios, ni penséis que ofreciendo vuestras riquezas le hacéis un favor a
Dios, pues es un favor que Él os otorga. Os aseguro que si todos vosotros me
abandonáis y renunciáis a este servicio, Dios levantará a un pueblo en vuestro
lugar… No os enorgullezcáis por ello, pues Dios no necesita de vuestros servicios”.
Siguiendo estos mandamientos, pidamos a Dios que ningún
áhmadi se jacte de realizar sacrificios en el camino de Dios y que siempre
establezca un alto estándar de sacrificios.